Finaliza la Cuarta versión del CodeClub 2018


Iniciativa proveyó herramientas de programación para niños y niñas familiares de funcionarios y académicos de la UDA.

Durante un mes, una veintena de niños entre 8 y 11 años estuvieron conociendo los conceptos básicos del lenguaje de máquinas, apoyados por un grupo de monitores en el programa denominado Code Club, que concluyó en esta oportunidad, su cuarta versión.

La académica del Departamento de Ingeniería Informática y Ciencias de la Computación (DIICC), Nataly González Mena expresó que “para nosotros es importante cerrar con una ceremonia para entregar los certificados de los alumnos y para que también puedan incentivarse con la participación y todo el trabajo que hicieron durante este mes”.

El programa consistió en que “todas las semanas se les entregaba un desafío distinto a los niños que participaron en el Code Club, a través de la programación por bloque de scratch y, con ello se va a través de un manual donde se les va enseñando la programación, paso a paso y ellos van desarrollando su propio juego”, explicó Nataly González.

UN JUEGO PARA APRENDER

La organizadora del programa comentó que éste busca estimular el interés de los niños por la programación así como buscar desafíos más complejos: “Nosotros empezamos con un nivel básico y con ello, ellos pueden ingresar a la página de scratch y pueden seguir jugando y potenciando los mismos conocimientos que les entregamos aquí en clases”.

Por su parte, uno de los participantes del Code Club, Joaquín Delao expresó que “la gran mayoría de los juegos se trataban de pillar al monito. Nosotros teníamos que poner cómo iba a ser el mono, qué iba a decir, cómo era, programar el fondo y así la mayoría de las cosas. Uno de los bloques que más se repetía era justamente pillar al monito, yo lo pillé casi todas las veces menos una que estuve cerca”.

IV VERSIÓN

Se estima que en cuatro años de actividad, el proyecto que impulsa la Universidad de Atacama ha alcanzado a más de 90 niños, entre 8 y 11 años pertenecientes a diferentes establecimientos y este año se realizó para beneficio de los familiares de funcionarios y académicos.

Nataly González añadió que el programa fue financiado con recursos del DIICC y contó con la colaboración de la Comunidad de Aguas Subterráneas (CASUB), “ellos nos auspician, con la entrega de poleras para los niños y tutores, regalos o diplomas”.

Durante la certificación también se entregó reconocimiento a los monitores que colaboraron con la realización del curso, personalizando los contenidos para los participantes. La ceremonia concluyó  con un coffee, en el que participaron los niños, familiares, monitores y académicos responsables del programa.